La hipoteca retroactiva puede ser una buena opción para aquellos propietarios mayores de 65 años que buscan la manera de aumentar el capital que han acumulado en sus viviendas con el paso de los años. Estas hipotecas permiten que los propietarios hagan efectivo el valor patrimonial sin tener que realizar pagos mensuales ni pagos al principal.
Con una hipoteca retroactiva, el prestamista paga al prestatario ya sea mediante un solo pago, una línea de crédito, un cheque mensual o una combinación de los tres. El propietario no está obligado a pagar ninguna de estas cantidades o intereses hasta que se cumpla el término del préstamo. Regularmente no se realizan pagos hasta que el prestatario ya no ocupe la vivienda.
Antes de optar por una hipoteca retroactiva, Better Business Bureau junto con la Comisión Federal de Comercio le sugieren los siguientes puntos:
- Las hipotecas retroactivas son préstamos de una deuda que se incrementa. Cada mes se agrega el interés al balance del préstamo principal, pues no se paga regularmente. La cantidad que usted debe va aumentado al irse acumulando el interés compuesto. Algunas hipotecas retroactivas manejan un interés fijo, otros manejan tasas que se van ajustando a lo largo del préstamo.
- Las hipotecas retroactivas utilizan alguna parte o el total del valor patrimonial de su vivienda, quedando menos activo disponible para usted y sus herederos.
- Existen tres tipos de hipotecas retroactivas - Préstamo asegurado, prestamista asegurado y sin seguro, de la Administración Federal de la Vivienda Federal (FHA, por sus siglas en inglés) y pueden variar de acuerdo con sus costos y términos. Verifique los términos de cada una para seleccionar el tipo que más le convenga de acuerdo a sus necesidades. Antes de decidirse por una hipoteca retroactiva, consulte con su familia, su abogado o asesor financiero.
- Regularmente las hipotecas retroactivas cobran cuotas por el procesamiento y cierre. Los planes de seguro cobran una prima, mientras que otros cobran cuotas por el servicio de hipoteca. Si no desea pagar estos costos en efectivo, tal vez pueda financiarlos pero si los financía se agregarán al monto total de su préstamo y deberá pagar interés sobre los mismos.
- Su obligación legal de pagar el préstamo está limitada por el valor de su vivienda, al momento de volver a pagar el préstamo. Esto puede incluir cualquier avalúo de su hogar después de iniciado el préstamo.
- La Ley de Veracidad en los Préstamos (TILA por sus siglas en inglés) es una de las mejores protecciones que tiene con una hipoteca retroactiva. TILA exige que los prestamistas den a conocer los costos y términos de las hipotecas retroactivas, entre los que se incluye la tasa de interés Anual (APR por sus siglas en inglés) y las condiciones de pago. Si opta por una línea de crédito a cuenta de su préstamo, los prestamistas deberán informarle sobre los cargos relacionados con la apertura y el uso de la misma.
Antes de firmar cualquier contrato para una hipoteca retroactiva, verifique la credibilidad de la financiera con BBB (www.bbb.org.). BBB también proporciona asistencia en la resolución de quejas o disputas a los consumidores que buscan opciones y desean un acuerdo justo si no han sido tratados de manera justa en el proceso del préstamo.
Para información más especifica sobre hipotecas retroactivas, por favor acuda al sitio en el Internet del Centro de Información sobre Patrimonio de Viviendas de la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP por sus siglas en inglés) o visite http://www.aarp.org/money/revmort.